Humanizar los cuidados. Análisis Elling (Petter Naess, 2001)

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elling

Christian Ellefsen (Elling) y Sven Nordin (Kjell Bjarne)

El filme de Peter Naess está basado en la segunda novela, ‘Elling, hermanos de sangre’, de tetralogía del conocido y noruego escritor, Ingvar Ambjörnsen. La obra, que también se adoptó a su versión teatral, es ‘un canto al optimismo en tiempos en que esta actitud se enclaustra en la pena de terminar siendo tratado como un ciego o ingenuo lelo’ [Marcos: 2012]. Elling es un adulto con comportamiento de niño, caprichoso y egoísta pero también un personaje culto e ingenioso. Tras la muerte de su madre, se ve abrumado por  haber perdido el pilar de sus cuidados y directrices vitales, de modo que decide encerrarse en su casa. Tras dos años de internamiento en una clínica psiquiátrica, Elling junto a su compañero de habitación del centro emprenden el retorno al mundo real compartiendo piso en Oslo, bajo la tutela de un asistente social.

La vida de los dos amigos está llena de obstáculos. Su principal reto en la capital noruega es conocer el mundo exterior y hacerse valer por sí solos. Ambos tienen problemas de socialización, podría considerarse que padecen fobia social, en las que sus situaciones de convivencia y de cotidianidad nos pueden resultar entre graciosas y adorables (con un dramatismo y respeto muy bien cuidado en la película), dado que se tratan de realidades muy dispares. Así, para Elling y Kjel hechos como ir a hacer la compra, llamar por teléfono, salir a la calle o ir a cenar a un restaurante se convierten en aventuras imposibles.

Ambos amigos forman un dúo complementario, son polos opuestos en aspecto físico, carácter, y personalidad, que tratan de cuidarse y mantenerse en un mundo irreal, de dificultades y pánicos. Son personas enfermas mentales y dependientes que se ven solos ante el peligro de la sociedad con sus correspondientes limitaciones para llevar a cabo una vida doméstica y social con normalidad. De este modo, la figura del asistente social les encamina y facilita su integración.

Un hecho importante que cambiará parcialmente el rumbo de sus vidas es, por un lado, la relación de amistad de Elling con un reconocido poeta, que empujará al protagonista a profundizar y dedicar su talento a la poesía. Hasta el punto de escribir mediante el anonimato,  sus propias obras en las cajas de col del supermercado, convirtiéndose finalmente en El poeta de la col. Por otro lado, la vecina ebria y embarazada de los compañeros encandila el carácter débil y bondadoso de Kjell, que queda perdidamente enamorado de ella y asume incluso la paternidad del hijo. El amigo de Elling parece retomar parte de su cordura, proyectando su futuro en la pareja, mientras que el protagonista avanza lentamente en su autonomía e independencia personal.

Para algunos, Elling podría considerarse la versión nórdica de Forrest Gum. Según Trashorras (Fotogramas) se trata de un ‘canto a la fuerza de voluntad, a la amistad y a la asistencia social, a fuerza de modestia y humor‘. Al fin y al cabo, la película retrata la importancia del cuidado y el acompañamiento en personas enfermas y/ó discapacitadas que, en ocasiones, se vuelven dependientes, normalmente de familiares o allegados. Sumada además la fuerza de voluntad y sentimientos como la empatía, el esfuerzo y la dedicación a estas personas que requieren necesidades especiales con el fin último de conseguir su mayor autonomía e independencia. En el filme, observamos únicamente una parte muy pequeña de la leve recuperación de los protagonistas al mundo real, convirtiéndose la película efectivamente en una llamada a la esperanza y optimismo.

Dos de las principales preocupaciones de las personas mayores son la muerte de los seres queridos y la dependencia a otros, además de la pérdida de memoria y las enfermedades [Tobio: 2010]. Dos rasgos que vemos fundamentales en la vida de Elling, que percibimos como influyentes para su construcción de la personalidad y desarrollo vital. Podríamos remarcar la importancia que tiene la familia como agente educador y de identificación personal, tanto que, llevaba al extremo como en Elling; cuando ésta se pierde, se desmorona la capacidad de crecer de forma independiente. A día de hoy, la cuestión de los cuidados sigue siendo un reto para el s. XXI, en cuanto a la legalización de derechos y en cuanto a la tecnología médica, que se va abriendo paso para la facilitación de recursos humanos en este campo.

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Autor: lau.rubiolopez

Periodista, estudiando problemas sociales (UCM)

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